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lunes, 13 de diciembre de 2010

DECIDME COMO ES

Mi pecado es terrible;

quise llenar de estrellas

el corazón del hombre.

Por eso aquí entre rejas,

en diecinueve inviernos

perdí mis primaveras.

Preso desde mi infancia

y a muerte mi condena,

mis ojos van secando

su luz contra las piedras.

Más no hay sombra de arcángel

vengador en mis venas:

España es sólo el grito

de mi dolor que sueña.

1 comentario:

  1. Profundo. Me gusta, sigue así. A veces no hay que hacer un poema larguísimo para expresar algo intenso.

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